Las 5 mejores almohadas para niños de 2021

Las mejores almohadas para niños

Como adulto, es difícil imaginarse acomodarse para ir a dormir plácidamente sin una almohada. No obstante, y aunque los bebés no necesitan una almohada durante los primeros meses de vida, el apoyo de una buena almohada para niños es sin duda también crucial para la comodidad de los más pequeños a medida que crecen.

Las almohadas indicadas para niños y adolescentes ofrecen el apoyo que necesita un cuello y una cabeza en crecimiento, la durabilidad suficiente para perdurar incluso ante el tipo de caos que solo los niños pueden crear, materiales hipoalergénicos de alta calidad, y tejidos y rellenos de fácil lavado y mantenimiento.

Ya sea que se trate de un niño pequeño o de un adolescente, la almohada puede reparar o desbaratar su sueño. Y un sueño de calidad es necesario para el correcto crecimiento y desarrollo del peque.

Comparativa de las 5 mejores almohadas para niños

LA MÁS VENDIDA
Sikaini

PROS

  • Memory Foam
  • Hipoalérgica
  • Funda con cremallera lavable en lavadora
  • Espuma viscoelástica con certificados internacionales
  • Buena adaptación

CONTRAS

  • Relleno no lavable
  • Puede desprender olor los primeros días
  • Precio más elevado que otros modelos
LA MÁS VALORADA
Keababies

PROS

  • Diseño ergonómico
  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Funda exterior 100% algodón hipoalergénico
  • Doble funda
  • Muy buena para prevenir alergias
  • Económica

CONTRAS

  • Puede deformarse con el lavado, importante seguir instrucciones
LA MÁS BARATA
Perlarara

PROS

  • Hipoalergénica, antibacteriana y antifúngica
  • Relleno y funda lavable en lavadora
  • Conforme a la Directiva Europea UE/93/42 de productos sanitarios
  • Muy buena para niños que padecen alergia
  • Económica

CONTRAS

  • Puede deformarse con el lavado por lo que conviene seguir correctamente las instrucciones del fabricante
Yoofoss

PROS

  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Certificación ISO 14001
  • Relleno y fundas lavables en lavadora
  • Funda exterior con cubierta Evolon
  • Muy buena para prevenir alergias
  • Excelente relación calidad-precio

CONTRAS

  • Puede deformarse con el lavado por lo que conviene seguir correctamente las instrucciones del fabricante
Clevamama

PROS

  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Tecnología ClevaFoam®
  • Funda lavable en lavadora
  • Relleno lavable a mano
  • Buena adaptación a la cabeza del bebé
  • Muy buena para prevenir alergias

CONTRAS

  • Puede desprender olor los primeros días
  • Más cara que otros modelos

Las 5 mejores almohadas para niños

Sikaini

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Almohada de espuma viscoelástica y diseño ergonómico que ofrece un buen apoyo de la cabeza y posibilita la correcta alineación de la columna vertebral a medida que el niño crece.

Tiene forma rectangular y sus medidas (48x31x4,5cm) la hacen perfectamente indicada para la cabeza infantil.

Se trata de una cómoda y ligera almohada plana de firmeza media indicada para niños entre los 3 y los 8 años. Su relleno transpirable mantiene la superficie seca y confortable.

Aunque el núcleo de espuma viscoelástica no es lavable, viene con una funda extraíble lavable a máquina para facilitar el mantenimiento.

PROS
  • Memory Foam
  • Hipoalérgica
  • Funda con cremallera lavable en lavadora
  • Espuma viscoelástica con certificados internacionales
  • Buena adaptación
CONTRAS
  • Relleno no lavable
  • Puede desprender olor los primeros días
  • Precio más elevado que otros modelos
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Keababies

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Almohada para niños de diseño ergonómico para proporcionar el mejor soporte a la columna vertebral del niño sin comprometer su comodidad. Su tamaño (45x33x9 cm) y firmeza suave la hace recomendable para niños de 3 a 5 años.

El interior está relleno de suaves bolas de fibra de alta calidad que hacen que la almohada sea muy ligera y cómoda de transportar.

Tiene doble funda, una interior y una exterior con estampado infantil, seguras para los niños. Ambas se pueden lavar en lavadora para mantener la almohada limpia y fresca. 
La funda exterior es de algodón natural 100% hipoalergénico, muy suave y transpirable.

PROS
  • Diseño ergonómico
  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Funda exterior 100% algodón hipoalergénico
  • Doble funda
  • Muy buena para prevenir alergias
  • Económica
CONTRAS
  • Puede deformarse con el lavado, importante seguir instrucciones
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Perlarara

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Almohada infantil con relleno de fibra de poliéster hipoalergénica, antibacteriana y antifúngica. Tiene firmeza media y mide 40x60x8cm.

La altura de la fibra asegura que siempre haya paso de aire y una dispersión óptima del CO2 emitido durante la exhalación. Está indicada para niños entre los 3 y los 8 años.
La suave funda está confeccionada en algodón 100% muy transpirable, que permite al niño respirar libremente incluso si duerme boca abajo. Lavable en lavadora.

PROS
  • Hipoalergénica, antibacteriana y antifúngica
  • Relleno y funda lavable en lavadora
  • Conforme a la Directiva Europea UE/93/42 de productos sanitarios
  • Muy buena para niños que padecen alergia
  • Económica
CONTRAS
  • Puede deformarse con el lavado por lo que conviene seguir correctamente las instrucciones del fabricante
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Yoofoss

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Cojín hipoalergénico y anti-ácaros para niños pequeños. Está relleno con 250 g de fibra de poliéster que le otorga un excelente equilibrio entre firmeza y esponjosidad y una buena capacidad de adaptación de la cabeza y el cuello.

Por sus características y tamaño (45x26x4 cm) está recomendado entre los 18 meses y los 5 años, aunque también lo pueden utilizar niños mayores a los que les gustan las almohadas bajas.

La almohada tiene una funda interior blanca 100% algodón orgánico y una funda exterior con dibujos infantiles.

La funda exterior está fabricada con Evolon de última generación, material que no contiene PVC ni absolutamente ningún producto químico agregado por lo que es ecológica y resistente al moho y a los hongos, para asegurar un sueño seguro y confortable.

Tanto la almohada como la funda se pueden lavar a máquina, aunque no se recomienda el lavado frecuente del relleno en lavadora.

Para mantener una adecuada higiene se aconseja limpiar la almohada con un paño húmedo si no está demasiado sucia. Está provista de un lazo para colgarla y facilitar su secado.

PROS
  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Certificación ISO 14001
  • Relleno y fundas lavables en lavadora
  • Funda exterior con cubierta Evolon
  • Muy buena para prevenir alergias
  • Excelente relación calidad-precio
CONTRAS
  • Puede deformarse con el lavado por lo que conviene seguir correctamente las instrucciones del fabricante
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Clevamama

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Almohada para niños de espuma ClevaFoam®, liviana pero firme, diseñada para proteger la forma redonda de la cabeza del bebé mientras duerme y proporcionar una correcta alineación de la columna vertebral.

Es transpirable, ligera e hipoalergénica. No contiene formaldehído ni toxinas y tiene el pH equilibrado, por lo que es apta para niños que padecen asma y alergias. El fabricante recomienda su uso para niños de 12 meses a 3 años.

La funda exterior, de tejido AirFlow que elimina la humedad, es muy ligera y transpirable. También es fácil de quitar gracias a la cremallera inversa de seguridad.

Es lavable a máquina y se puede secar en secadora. El cojín, de tamaño 50x30x5,5cm, puede lavarse ocasionalmente a mano con detergente suave.

PROS
  • Tejido Oeko-Tex Certificado
  • Tecnología ClevaFoam®
  • Funda lavable en lavadora
  • Relleno lavable a mano
  • Buena adaptación a la cabeza del bebé
  • Muy buena para prevenir alergias
CONTRAS
  • Puede desprender olor los primeros días
  • Más cara que otros modelos
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Guía de compra. ¿Qué almohada para niños comprar?

Comprar almohadas para niños

¿Que debes tener en cuenta para comprar una almohada para niños?

A la hora de comprar una almohada para niños debes tener presente los siguientes factores:

1. Material

Los niños suelen mostrar más sensibilidad a los alérgenos ambientales que los adultos por lo que es recomendable que duerman con una almohada hipoalergénica, que han sido especialmente diseñadas para reducir y limitar la cantidad de bacterias, hongos y moho que pueden crecer en la almohada con el tiempo, así como la presencia de ácaros.

Dentro de los posible, se deberían elegir también almohadas para niños con la funda de algodón 100% orgánico ya que, al estar libre de químicos, no provocará irritaciones en la piel y será más fácil su mantenimiento higiénico.

El algodón orgánico es, además, muy suave, transpirable y resistente a los lavados frecuentes.

A los padres que les preocupa especialmente el medio ambiente y la calidad del material que entra en contacto con la piel de sus hijos deberían buscar fundas confeccionadas con tejidos que han conseguido el certificado Oeko-Tex.

2. Relleno

Fibra sintética: por ser un material ligero y adaptable está ampliamente recomendado como relleno para las almohadas para niños

Viscoelástico: las almohadas rellenas de este material están indicadas para los más pequeños porque son flexibles, muy adaptables y transpirables

Cereales: cada vez más almohadas se rellenan con materiales ecológicos como el cáñamo o el trigo sarraceno, pero no son una buena opción para bebés y niños muy pequeños por posible peligro de asfixia si se rompiera la funda que los contiene

Pluma y plumón: aunque las almohadas rellenas de este material son muy suaves no se suele recomendar en los almohadones infantiles porque puede provocar alergias y no siempre ofrece el apoyo necesario en estas edades

3. Firmeza

Hay que buscar una almohada ni demasiado dura ni demasiado blanda. Una almohada cómoda y segura que facilite el sueño del niño ha de tener un punto de firmeza, por lo que no ha de ser muy mullida. 

Una almohada que se hunde como el peluche favorito del peque probablemente sea demasiado blanda para brindar un apoyo real.

4. Transpirabilidad

Una de las características que se le pide a una buena almohada es que sea lo más transpirable posible. También las almohadas para niños deberían ser transpirables para reducir la retención de calor y humedad en la cabeza y rostro del pequeño.

5. Limpieza y mantenimiento

Las almohadas infantiles pueden estar sujetas a bacterias a causa del sudor y la saliva que los pequeños suelen producir al dormir.

Además, los niños son más vulnerables a los alérgenos del medio ambiente y a los ácaros del polvo, por eso es importante mantener una higiene frecuente en las almohadas de los niños para evitar sarpullidos y alergias.

La limpieza regular, lavado y cambiado la funda de la almohada frecuentemente, ayudará a garantizar un mayor confort y un ambiente higiénico para los pequeños.

En consecuencia, es muy importante que las almohadas para niños sean fáciles de lavar (toda ella o su funda) y también que los padres presten una especial atención a la etiqueta de cuidados que acompaña al producto.

Seguir las instrucciones precisas de lavado del fabricante no solo ayudará a mantener limpia la almohada de forma correcta, sino que también hará que dure más.

Te puede interesar: Cómo quitar las manchas amarillas de las almohadas

6. Olor

Las almohadas no orgánicas, como las de espuma viscoelástica, en ocasiones pueden desprender un cierto olor a químico al principio de su uso que podría molestar al niño.

Si esto ocurre, se recomienda ventilar el cojín hasta que el olor desaparezca. A veces el lavado de la funda es suficiente para acabar con el olor.

7. Tamaño

Aunque a algunos padres les sorprenda, un niño pequeño no necesita una almohada de tamaño estándar o demasiado grande.

La mayoría de las almohadas infantiles suelen medir unos 33 x 45 cm, que son las dimensiones adecuadas al tamaño de la cabeza de un niño y, a menudo también, al de su cuna o cama.

El tamaño de este tipo de almohada las hace muy versátiles, pudiéndose utilizar, además de como almohada de cuna o cama, como almohada de viaje o para hacer la siesta en preescolar.

Poder acarrearlas fácilmente de un lugar a otro ofrece a los más pequeños seguridad y familiaridad.

8. Durabilidad

Como a estas edades los niños están en continuo crecimiento, los expertos recomiendan reemplazar las almohadas cada dos o tres años para asegurarse que la espalda del pequeño recibe la cantidad de apoyo adecuada mientras duerme.

La frecuencia del cambio también dependerá del material con el que esté fabricado el almohadón, ya que algunos son más duraderos que otros, y del uso que se le haya dado: ¿ha participado en muchas guerras de almohadas?, ¿ha sido una gran compañera de viaje?

Actualmente es sencillo encontrar almohadas para niños diseñadas en base a grupos de edad específicos: entre los 18 meses y los 3 años, entre los 3 y los 6 años, entre los 6 y los 8 años, y almohadas para niños de 8 años en adelante.

Todo lo que necesitas saber sobre las almohadas para niños

Las mejores almohadas para niños

¿A qué edad es beneficioso introducir el uso de la almohada?

En este caso no es solo una cuestión de comodidad, sino también de seguridad. Para evitar la asfixia, los pediatras aconsejan a los padres no utilizar almohadas, mantas gruesas, edredones, peluches o cojines en la cama de un bebé.

Así, el uso de almohadas no está recomendado en menores de 18 meses. Los bebés deberían dormir boca arriba sobre una superficie firme con solo una sábana ajustable y sin almohada.

Introducir almohadas es seguro una vez que el pequeño tiene al menos 18 meses de edad, aunque algunos padres optan por esperar un poco más.

Es frecuente que los progenitores consideren que tiene sentido añadir una almohada a la ropa de cama de sus hijos cuando los peques hacen la transición de la cuna a la «cama de niño mayor».

En relación con la edad para empezar a usar una almohada, hay que tener en cuenta también que los niños se desarrollan físicamente de diferente manera. Así, mientras que un niño puede usar de forma segura una almohada puede que otro de la misma edad aún no esté listo para ello.

El tamaño del niño puede ayudar a los padres a determinar si está preparado para utilizar una almohada o aún no. Los niños de constitución pequeña o con los músculos del cuello débiles posiblemente deban esperar un poco más antes de utilizar este accesorio en su cama.

Aunque se puede introducir la almohada a partir de los 18 meses esto no significa que sea necesario. Muchos bebés duermen bien sin una y, si el pequeño parece estar cómodo por la noche, no hay razón para obligarle a utilizar almohada.

Como adultos esto puede parecer extraño, pero para un niño que nunca ha dormido con una almohada no existe la sensación de estarse perdiendo algo.

Dicho esto, si los padres detectan que su hijo de dos o tres años tiene problemas para sentirse cómodo en la cama, se queja de dolores y molestias por la mañana o duerme con frecuencia con la cabeza sobre una manta enrollada o un animal grande de peluche, eso son señales de que posiblemente se le debería ofrecer una almohada.

¿Cómo debería ser la primera almohada de un niño?

Al elegir una almohada para un niño no se deberían buscar las mismas cualidades que en una almohada de adulto. Los almohadones normales tienen un tamaño que resulta enorme en una cuna o en una cama para niños pequeños.

Es importante conseguir una almohada cuyo tamaño se adecúe tanto al de la cama como al del propio niño, por eso ha de ser pequeña, con unas dimensiones de aproximadamente la mitad del tamaño de la almohada de un adulto o incluso menos.

Para obtener el mejor apoyo sin peligro de asfixia, hay que elegir una almohada que sea firme y relativamente delgada, no una excesivamente gruesa y esponjosa. El niño se debe sentir cómodo, seguro y sujeto en su cama para poder descansar convenientemente.

Al seleccionar una almohada infantil también es importante tener en cuenta si el pequeño padece alergia. En este caso, una almohada hipoalergénica es una buena elección porque es resistente a alérgenos comunes, como los ácaros del polvo, el moho y los hongos.

Una de las características hipoalergénicas que se debe buscar en las almohadas para niños con alergia es que la funda sea de algodón orgánico, tejido suave y transpirable que se fabrica sin utilizar tintes fuertes que puedan causar irritación de la piel.

Debido a que los niños pueden ensuciar mucho a estas edades, también es recomendable adquirir una almohada lavable o que, por lo menos, tenga una funda extraíble que se pueda lavar fácilmente a máquina.

¿Qué características deben tener las almohadas para niños pequeños?

A partir de los 18 meses se recomienda una almohada pequeña, firme y de una altura que proporcione suficiente apoyo para el cuello y la columna vertebral del bebé.

Si la almohada es demasiado alta o gruesa podría causar tensión en el cuello y si es demasiado esponjosa podría dificultar una respiración cómoda en la cama.

Así, la primera almohada de un niño debería ser delgada y estar confeccionada con un relleno que no suponga un peligro de asfixia si la funda se rasga accidentalmente.

Las almohadas rellenas de fibra o espuma viscoelástica son ideales para los más pequeños.

Cuando los niños tienen 4 o 5 años es conveniente cambiar la almohada por otra más grande, que brinde un soporte óptimo del cuello y la espalda durante el sueño. Esta almohada un poco más grande proporcionará el apoyo apropiado para mantener una buena postura para dormir.

Generalmente, las almohadas para esta franja de esta edad son algo más blandas que los firmes cojines para bebés y niños muy pequeños. En cuanto al relleno, la fibra de poliéster y la espuma viscoelástica son dos buenas opciones para los niños en crecimiento.

La fibra proporciona un cojín ligero y elástico, además de apoyo, mientras que la espuma viscoelástica acuna el cuello, los hombros y la cabeza para ofrecer una comodidad y una alineación óptimas.

Algunos modelos de almohadas para niños de fibra incluso tienen el relleno removible para que se pueda crear el ajuste perfecto para el pequeño.

Al igual que con los adultos, es una buena idea tener en cuenta la posición para dormir del niño cuando se cambie a una almohada más grande.

Si el niño duerme de lado, la almohada debe sostener la cabeza de modo que ésta permanezca alineada con el cuerpo, asegurándose de que la almohada no sea demasiado alta ni gruesa. Si el niño duerme boca arriba su cabeza ha de reposar en un almohadón de firmeza suave que se adapte al cuello.

¿Cómo han de ser las almohadas para preadolescentes y adolescentes?

Cuando un niño empieza a entrar en la preadolescencia y la adolescencia probablemente estará listo para empezar a utilizar un almohadón de tamaño adulto. 

Una almohada y ropa de cama cómodas pueden ayudar a los adolescentes a dormir mejor y a tener una mejor calidad del sueño, lo que se asocia con una mayor función cerebral, mientras que una mala calidad del sueño se relaciona con una menor función cerebral y una mayor impulsividad.

Para aquellos padres que se plantean qué tipo de almohada es la más adecuada para un adolescente, la respuesta es que, del mismo modo que ocurre con los adultos, dependerá ciertamente de las preferencias personales del adolescente. 

Un mismo tamaño o diseño no sirve para todos. A algunos los tranquilizará hasta que se queden profundamente dormidos una almohada bajita y suave como las de su infancia mientras que a otros solo les servirá un almohadón tipo nube súper hinchado.

Tener en cuenta la posición en que duerme el adolescente será también una ayuda para elegir la almohada más apropiada.

Los padres con hijos adolescentes o preadolescentes deben tener en cuenta que sigue siendo conveniente elegir preferentemente una almohada hipoalergénica.

Las de espuma viscoelástica y las almohadas de látex son naturalmente hipoalergénicas, mientras que las de fibra de poliéster son una buena opción si se prefiere un cojín sintético.

También sigue siendo importante que la funda esté confeccionada con tejido orgánico o algodón 100% y que se pueda desenfundar para facilitar su lavado y mantener la higiene adecuada.

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